domingo, 24 de octubre de 2010


ARTE

...Si bien impartimos conocimiento, estamos descuidando la enseñanza más importante para el desarrollo humano: la que sólo puede impartirse por la simple presencia de una persona madura y amante. 

En épocas anteriores de nuestra cultura, o en la China y la India, el hombre más valorado era el que po­seía cualidades espirituales sobresalientes. 

Ni siquiera el maestro era única, o primariamente, una fuente de información, sino que su función consistía en transmitir ciertas actitudes huma­nas. 

En la sociedad capitalista contemporánea -así como en el comunismo ruso- los hombres propuestos para la admiración y la emulación son cualquier cosa menos arquetipos de cuali­dades espirituales significativas. Los que el público admira esencialmente son los que dan al hombre corriente una sensa­ción de satisfacción substitutiva. Estrellas cinematográficas, animadores radiales, periodistas, importantes figuras del co­mercio o el gobierno, tales son los modelos de emulación. A menudo su principal calificación para esa función es que han logrado aparecer en los grandes medios. (...) si se piensa en las grandes obras de la literatura y el arte de todas las épocas, parece que existe la posibilidad de crear una visión de un buen funciona­miento humano, y por lo tanto una sensibilidad al mal funcio­namiento. Si no lográramos mantener viva una visión de la vida madura, entonces indudablemente nos veríamos frente a la probabilidad de que nuestra tradición cultural se derrum­be. 

Esa tradición no se basa fundamentalmente en la trans­misión de cierto tipo de conocimiento, sino en la de ciertas clases de rasgos humanos. Si la generación siguiente deja de ver esos rasgos, se derrumbará una cultura de cinco mil años, aunque su conocimiento se transmita y se siga desarro­llando.(...)
Hasta aquí me he referido a las condiciones para la prác­tica de cualquier arte. Examinaré ahora las cualidades de parti­cular importancia para la capacidad de amar. De acuerdo con lo dicho sobre la naturaleza del amor, la condición fundamen­tal para el logro del amor es...”

Extractos y pasajes de “El Arte de Amar” de Erich Fromm

2 comentarios:

  1. Cierto, muy cierto... y triste, MUY TRISTE. Hace miles de años Platón proponia al guerrero sobre el poeta... y hoy por hoy nosotros mismos seguimos proponiendo lo mismo. Increíble la capacidad de NO-EVOLUCIONAR que tenemos en ese aspecto.

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  2. Si, concuerdo. Por eso planteo la involución como forma de evolucionar. Hacer lo que está fuera de moda, lo arriesgado, lo inesperado, lo sorpresivo. Todavía se puede. Hay que salir a buscar esa puerta donde podés pegar un ramillito de flores de la calle. Si sí. Prefiero parecer un loco loco, antes que no jugarme por cada miligramo de lo que presiento. vos?
    Un abrazo, Onírica. (te llamás igual que una canción de las mías, la predilecta, la favorita) - si me dejás un correo te la adjunto. Gracias por venir.

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